domingo, 27 de mayo de 2012

Y una vez más, aquí seguimos para ser felices.
Porque todos tenemos derecho a segundas oportunidades en las que no tenemos opción de elegir nuestro destino.
Porque elijas lo que elijas  u optes por lo que optes siempre va a ser una decisión que se encontraba en tu destino. 
Somos seres condenados a la libertad, pero tampoco podemos decidir si queremos ser libres.
Creemos que temos capacidad de optar, pero realmente es la ignorancia. 
Sin libertad, no somos dueños de nuestros actos. No soy dueña de mis actos, por lo que no soy culpable de ninguna acción del pasado ni ninguna del futuro. Nadie puede condenarme a nada. 
Porque mi destino está escrito, y no tengo opción ni posibilidad de cambiarlo. Continuemos con esta vida de errores, y soñemos con volver a sentir algo por primera vez.








PD: Demasiado fatalismo en un fin de semana.

viernes, 18 de mayo de 2012